El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) Luis Rubiales, ha pedido que sus dos hijas testifiquen en el juicio en el que se podría definir en contra de él una pena de hasta dos años y medio de prisión por delitos de agresión sexual y coacciones a Jenni Hermoso, en medio de la investigación por el beso presuntamente no consentido que le dio tras la final del Mundial Femenino en Australia 2023.
Rubiales hizo la petición a través de un escrito de defensa presentado ante la Audiencia Nacional, en el que también solicita que a manera de pruebas se incluya en el juicio pesquisas de lectura de labios y de análisis de comunicación no verbal y de lenguaje corporal.
El expresidente pretende con todo corroborar la posición en la que se ha mantenido desde que ocurrieron los hechos el pasado 20 de agosto, que el beso fue consentido y que en ningún momento presionó para que Hermoso apoyara una versión diferente a la de él.